Diversas organizaciones ambientales de Arica manifestaron su rechazo frente a la ocupación ilegal de terrenos en el Humedal del Río Lluta, específicamente en el sector La Ponderosa, situación que continúa generando preocupación debido al impacto ambiental y patrimonial que estaría afectando a uno de los ecosistemas más relevantes de la región. La denominada “comunidad ecológica”, instalada desde agosto de 2021 en terrenos privados, ha sido cuestionada tanto por agrupaciones medioambientales como por vecinos de la ciudad, quienes acusan una progresiva destrucción del humedal y de su flora nativa.
Según denuncian, bajo el argumento de desarrollar un supuesto proyecto ecológico, se han eliminado especies vegetales fundamentales para el equilibrio del ecosistema y la conservación del área protegida. La ocupación considera cerca de 52 hectáreas de propiedad privada, donde actualmente existen viviendas emplazadas sobre zonas consideradas sensibles para la mitigación de riesgos naturales, como marejadas y posibles tsunamis en el borde costero.
Además, se ha advertido que las condiciones de habitabilidad del lugar podrían representar riesgos permanentes para quienes residen en el sector. Organizaciones y autoridades locales han señalado que esta situación podría vulnerar normativas relacionadas con la protección territorial y ambiental, entre ellas la Ley de Humedales Urbanos y la Ley General de Urbanismo y Construcciones, además de contravenir lineamientos establecidos en el nuevo Plan Regulador Comunal de Arica. Sobre esta problemática, el entonces alcalde de Arica, Gerardo Espíndola, expresó públicamente su respaldo a las observaciones realizadas por el Comité Ambiental Comunal, indicando que “comparto absolutamente todo lo que plantea esta declaración del Comité Ambiental Comunal en torno a esta famosa comunidad ecológica, que de ecológica no tiene nada pues están haciendo uso de terrenos que requieren resguardo y cuidado”.
El Comité Ambiental Comunal también solicitó la intervención y fiscalización de organismos públicos competentes ante posibles hechos de contaminación derivados del vertido de aguas grises y residuos domiciliarios, extracción de aguas, remoción de áridos y deforestación de vegetación nativa en el área intervenida. La situación ha abierto un amplio debate en la comunidad ariqueña respecto a la necesidad de fortalecer la protección ambiental del Humedal del Río Lluta, considerado uno de los principales refugios de biodiversidad del extremo norte del país y un espacio estratégico para la conservación ecológica de la región.
