El tránsito vehicular fue restablecido durante todo el día y la noche en la Ruta 5, específicamente en el sector de Cuesta Chinchorro, luego de los deslizamientos de material que habían afectado gravemente la conectividad en la zona.
La decisión se tomó tras una inspección técnica liderada por el Ministerio de Obras Públicas, donde se evaluaron los avances en las obras de contención del terreno, destacando la instalación de mallas metálicas de alta resistencia para estabilizar la ladera afectada.
A partir de esta medida, la ruta —clave para la conexión del extremo norte con el resto del país— quedó habilitada de manera continua, aunque inicialmente con tránsito en una sola vía y bajo control alternado mediante personal en terreno.

La reapertura responde a una demanda urgente de la comunidad, considerando que esta carretera es la principal vía terrestre que conecta la región de Arica y Parinacota con Tarapacá y el resto de Chile, y que había presentado restricciones tras los derrumbes ocurridos meses antes.
Estas acciones forman parte de un plan más amplio para mejorar la seguridad vial en el sector y evitar nuevos incidentes, avanzando progresivamente hacia una normalización total del tránsito en la zona.
